martes, 31 de diciembre de 2013

2013 - 2014

Definitivamente no le pido nada al 2014.

Si algo he aprendido del 2013 es que no hay suerte, ni karma ni destino que valga. Estoy segura que la vida sería mucho más sencilla autoengañándome , creyendo que hay fuerzas superiores que rigen mi destino, es mucho más fácil y cómodo para todos creer en el Universo, en las estrellas, en la diosa fortuna y en el Karma. Tan sencillo…

Pero si algo he aprendido es que tú te haces el camino.

Me cansa ver los estados de la gente en Facebook, los pensamientos positivos, y sus buenos deseos. Queridos míos, como no hagas algo lamento decirte que la suerte no viene a tu puerta a buscarte. Como siempre se ha dicho no esperes que te toque la lotería sino compras el cupón.

La primera vez que estuve en Niza, cuando dejé los cruceros tooooodo el mundo me recordaba la suerte que tenía de haber encontrado un trabajo. Bueno, sí, suerte que tenía esa experiencia previa en hoteles, y tuve una grandísima suerte de haber estudiado y hablar bien el idioma, y por supuesto la maravillosa suerte de estar en el momento justo y adecuado para encontrar un hotel que si estaba buscando recepcionista, uno de los 30 a los que había enviado el currículum en mano o por Internet. Jolín, ¿Vaya suerte eh?

Así que me revienta cuando veo a amigos y gente que quiero infelices, con su trabajo, con su vida, con su pareja… y no hacen nada!!! No os sirve de nada quejaros  queridos míos, la vida mejora cuando tú decides que mejore. Puedes estar mal un tiempo, un periodo largo, esperar a tener las ideas claras, pero un día tienes que levantarte y decir: ¡Hoy hago algo!

Si no te gusta tu vida la cambias o te callas, pero no estés quejándote todo el rato.

Este año una persona muy cercana a mí tomó una decisión increíble, después de muchos años, algo que no pensábamos que tuviera el coraje de hacer… pero lo hizo y no me canso de aplaudirla, Por primera vez vive y no sobrevive, florece, y vuelve a vivir. ¡Bravo! (Ella sabe quién es)

Tengo otra amiga que ha ascendido en el trabajo. ¿Suerte? ¿Felicidades? Hombre, una persona al pie del cañón, que ha sufrido, ha peleado y que se merece hasta la última cosa que ha conseguido no se le puede decir que ha tenido suerte. Ha tenido un par de tacones, y muy bien puestos.

¿Y qué he hecho yo? Después de quejarme durante dos años tomé la decisión, y unos cuantos currículums y entrevistas después dejé un trabajo fijo, para irme a un contrato temporal en otro país. Perdí la cuenta de las veces que me dijeron que si estaba loca, que cómo podía dejar un buen trabajo fijo por irme a la aventura. Pero lo hice y volví a ser yo, a ser feliz, a sonreír.

Supongo que mi madre me enseñó que no hay nada imposible, a ser valiente, tener fuerza y valor y a tirar para adelante. De ella aprendí a soñar y creer.

Y tengo que contar con el apoyo incondicional de mi padre que aunque no siempre entienda mis decisiones, o no esté de acuerdo, me apoyará decida lo que decida.

O mi familia que siempre ha estado ahí al igual que ellos.

Qué quiero decir con todo esto?  Fácil, que no le pido nada al 2014 porque como yo no me lo proponga realmente da igual que lleve braguitas rojas, empiece con el pie derecho, me tome las uvas de la suerte, o brinde con oro en mi copa de champán.

Así que amiguito si estás leyendo esto y algo en tu vida no te gusta, deja de quejarte en las redes sociales, deja de hacerlo frente a tus amigos y ¡HAZ ALGO! ¡MEJORA TU VIDA!

Son fechas muy mágicas, muy bonitas muy llenas de fantasía, amor y alegría, pero nadie tiene un hada madrina. Tú decides como será tu vida. 

miércoles, 22 de mayo de 2013

Cuento de Sant Jordi con retraso

23/04/2013

Lugar: Un vagón cualquiera en el metro de Barcelona

No das aspecto de chica frágil, eres fuerte, incluso entrada en carnes, y sin embargo despiertas ternura.

Sujetas una rosa entre tus manos, nada especial ni diferente en este Sant Jordi, miles de rosas pasean hoy de mano en mano por Barcelona, aunque la tuya, está algo ya mustia, y el celofán demasiado arrugado. La aprietas con fuerza y entre tus piernas una maleta.

De nuevo una lágrima salta al vacío... la dejas, no la detienes...

¿Dónde está tu príncipe pequeña princesa?

Mirada perdida y ojos de inocencia atrás dejada, has visto ya mundo ¿Verdad pequeña?

Colocas la maleta entre tus piernas aún con más fuerzas. Otra lágrima descarada escapa corriendo...

¿Tan terrible drágon? ¿Tan malvado y feroz? ¿Tantos miedos te atrapaban en esa cueva? Cautiva en una gruta por un temible drágon?

¿Y eso qué es? Sonríes, asientes, suspiras... ¿Quizás veo alivio?

Ya veo... Ya entiendo... Mataste al dragón sin caballero, tu maleta es tu destino. Ya huyes, ya vuelas...

Ya recuperas la sonrisa borrada que el tiempo borro. Ojos tristes y corazón alegre, sola rodeada de gente en este vagón. La gente te empuja, aplastan tu rosa, te mueven, sujetas la maleta, aguantas ahí firme... Te da todo igual. Sonríes al mundo. ¡Alivio! ¡Sí! ¡Al fin!

¡Ya está hecho! ¡Ya saltaste, ya volaste!

Lo hiciste pequeña, ahora sigue llorando y riendo a la vez.

Disfruta el trayecto.

Adios Barcelona

¡HOY VUELO Y ME VOY!

jueves, 31 de enero de 2013

El recepcionista analista...

En el trabajo leyendo me encuentro esta frase: "... Pero aun no soy tan sabio como el recepcionista del Hotel Cucaracha que sabía que la mentira está en todas partes..."

El recepcionista sabe de la mentira, de la traición, de los celos, de la ostentación, de la falsedad, de la cutrez llevada al extremo, del caradura, el maleducado, de la prepotencia y la lujuria... Pero tambien sabemos del romanticismo, de la sencillez, del poder de la sonrisa, del sentirse en casa entre extraños, de las locuras juveniles de una noche...sabemos de lo bueno y lo malo, somos capaces de adivinar cada persona por el simple hecho de como agarra una puerta, de dirigirse a nosotros o por el modo de pagar la cuenta.

Testigos mudos de mil historias diferentes... Un libro no basta para todo lo que vemos, oímos y callamos. Don de la observación de cualquiera que trabaja cara al público...